domingo, 22 de febrero de 2009

ANEXO II. LA ECONOMÍA ANDINA

A pesar de que cada cultura del área central tuvo sus propias características, los estudiosos han identificado una serie de rasgos comunes en la agricultura, la organización social, el manejo del espacio, los intercambios, etc. Para conocer el modelo económico andino tomaremos como principal referencia a la época inca, periodo en el que se recogieron prácticas anteriores del mundo andino.

Uso de recursos

La Cordillera de los Andes constituyó un reto para sus pobladores por la diversidad de pisos ecológicos que presenta. No obstante, utilizaron la mayor cantidad de pisos altitudinales ejerciendo el control vertical de un máximo de pisos ecológicos, pues en cada altitud la producción agrícola y la crianza de animales varían. Ello le permitió al hombre andino disponer de una variedad notable de bienes con los cuales cubrir sus necesidades. Para obtener otros recursos, los pueblos andinos realizaron intercambios a larga distancia, lo que les permitió obtener bienes de importancia en territorios donde no podían ejercer un dominio directo.

Ayllu, reciprocidad y parentesco

El ayllu era la institución básica del mundo andino sobre la cual se apoyaban el orden social, político, económico y religioso del Estado inca. Estaba conformado por un conjunto de personas que se consideraban parientes entre sí y que además tenían un antepasado común. Entre los miembros de un ayllu, la reciprocidad era una relación obligatoria según la cual se intercambiaban servicios. A la ayuda mutua entre iguales se le denominaba ayni.

La población se valió entonces de los lazos de parentesco para poder enfrentar la geografía de los Andes: empezaron a distribuir a los parientes o miembros del ayllu en la máxima cantidad posible de pisos ecológicos. Así, en lugar de tener grandes extensiones de terreno a una misma altitud, las poblaciones andinas prefirieron tener tierras a diferentes alturas con el fin de obtener mayor variedad de productos y lograr su autoabastecimiento. Esta estrategia permite entender cómo se pudo desarrollar una sociedad sin tener moneda ni comercio, pero que, sin embargo, tuvo acceso a diferentes recursos.

La mano de obra
Para las sociedades andinas, la riqueza estaba condicionada por la disponibilidad y uso de una mano de obra que permitiese aprovechar los recursos del espacio. La mita fue la principal manera de utilización de mano de obra. Consistía en el trabajo por turnos que los miembros del ayllu destinaban para sus autoridades locales, los curacas, o el Inca. La labor de los mitayos incluía obras que también beneficiaban al ayllu, como la construcción de caminos, depósitos, obras de irrigación, entre otros.
Otras formas de organizar la mano de obra fueron: los mitimaes, grupos de personas enviadas por el Estado lejos de su lugar de origen para realizar una función determinada, y los yanaconas, destinados a servir de manera directa al Inca y a la nobleza luego de haber cortado sus lazos con su ayllu de origen. (Mitimae)
La redistribución

La redistribución consistía en la administraicón adecuada y eficiente de los recursos por parte de las autoridades. En el ayllu, el curaca era el ancargado de administrar todos los productos obtenidos gracias a la mano de obra movilizada. Una vez almacenados en los depósitos, sólo el curaca podía repartirlos a la población que los había generado, redistribuyéndolos equitativamente de acuerdo con las necesidades existentes. En el Tahuantinsuyo, el derecho de emplear la mano de obra de los miembros de los ayllus permitió a los Incas conseguir un gran excedente de productos tales como la coca, el muyu, tejidos y otros. Este sobrante fue empleado en generar lazos de parentesco y, en consecuencia, de reciprocidad con otras etnias.


Redistribución

¿Existieron mercados en los Andes?

Uno de los temas que han causado más polémica entre quienes investigan el mundo andino ha sido el de una posible presencia de mercados en los Andes. Ello debido a que no sólo existen testimonios que nos han dejado las crónicas, sino que parece que no necesariamente puede ser incompatible la presencia de centros de distribución, y la posible venta de mercaderías, con una economía que habría funcionado sin moneda. Investigadores como Roswith Hartmann y Frank Salomon han dado cuenta de posibles tianguis o mercados, así como de grupos de personas especializados en el comercio, como los mindalaes ecuatorianos en épocas prehispánicas. Para Franklin Pease, en cambio, pudo haberse tratado de una percepción equivocada de los españoles de estos intercambios dirigidos por el Esatdo inca, ya que ellos estaban acostumbrados a entender la economía en términos de moneda y mercados.






4 comentarios:

  1. Me parece muy bueno el blog, y el diseño que tiene en cuanto a la combinación de colores; porque facilita la lectura de los artículos y no cansa la vista. Los videos también son muy didácticos y se entienden fácilmente.

    En cuanto a la economía andina, se dio a entender que tenían un sistema organizado para poder racionalizar los bienes. Por ejemplo, en el caso del ayllu; al intercambiar los servicios, tenían una justa distribución de los mismos.
    Esta fue una de las causas por las que las sociedades andinas se desarrollaron de esa forma, sin tener moneda ni comercio.
    Y me pareció muy admirable la forma en que se ingeniaron para poder distribuirse en los pisos ecológicos y poder aprovechar los bienes que tenían a su alcance

    Javier Cerna
    11 A
    javiercerna17@hotmail.com

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  2. Me alegra que el diseño haya sido de tu agrado, Javier. Respecto de la economía andina, sí, hay varios elementos organizativos que admirar en la compleja cultura de los Andes. No podremos detenernos a tratar este tema por razones que les explicaré en clase, pero al menos este espacio les permitirá tocar algunos aspectos del mismo.

    un abrazo

    Beatriz

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  3. Estoy de acuerdo con Javier, ha hecho que el blog sea interesante y no tedioso, las imágenes y los videos han hecho que la lectura sea más comprensible.

    Volviendo con el tema, la economía andina tuvo una excelente organización, de manera que el pueblo estuviera conforme y

    Ellos sabían aprovechar todo lo que la naturaleza les brindo, vivían en un mundo en el que las tierras y los productos agrícolas se valoraban bastante.
    Cada individuo cumplía un rol importante en la sociedad de manera que el trabajo en equipo se practicaba bastante.
    También hacían intercambios o "trueques" con otros pueblos de tal manera que no necesitaban de la moneda o del comercio .Fue así como progresaron, además cuando se les presentaba un problema lo resolvían con soluciones estratégicas, por ejemplo: los suelos en la sierra son desnivelados, así que hicieron los pisos ecológicos que no solo facilitaban a la parte agrícola sino también a la ganadería.
    Y tenían un sistema que distribuía los recursos de manera justos y organizados por parte de las autoridades de alto rango.

    Alejandra Garaycochea
    11A
    alesita21_gc@hotmail.com

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  4. Cierto, Alejandra, por tu comentario parece haber mucho que admirar en el sistema andino. Y, ciertamente, lo hay. Pero vamos a tener un poco de cuidado con la idealización de aquello que admiramos: también hubo explotación por parte del imperio hacia los grupos más desprotegidos de la comunidad, por ejemplo. Tu comentario es certero, pero ya verán este año -si no lo han visto ya- en el curso de Historia que ésta, la historia, no es tan rosa como nos la contaron.

    un abrazo

    Beatriz

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